Notas de investigación con cadena de custodia.
La nota peligrosa no es la que falta. Es la que suena segura y caducó en silencio — todavía redactada como un hecho, mucho después de la última comprobación.
El problema, con precisión
El trabajo de largo aliento se sostiene sobre afirmaciones acumuladas: lo que encontró el artículo, lo que dijo la fuente, lo que concluiste en abril. Las notas corrientes lo aplanan todo en frases igual de seguras. Un año después no puedes distinguir qué línea era tu propia conclusión verificada y cuál era algo que dijo una web una vez — pero se leen idénticas, y un asistente al que le des las dos repetirá las dos con la misma convicción.
La procedencia se guarda, no se da por supuesta
Varven registra de dónde vino cada afirmación. Algo que dijiste tú directamente es confiable. Algo que produjo una herramienta o un feed es reportado. Algo extraído de una página web es no confiable — baja en el ranking al recuperar y queda marcado, para que el texto citado nunca se confunda con tu propia conclusión, ni se trate nunca como una instrucción.
Las afirmaciones envejecen a distinta velocidad
Un evento queda obsoleto en un mes; una nota en tres; un dato en seis; una decisión en un año. Las preferencias y las correcciones no caducan nunca, porque son ciertas por el hecho de haberse dicho. Cuando tu asistente se apoya en una afirmación que nadie ha vuelto a comprobar dentro de su ventana, el resultado lleva una marca de obsoleto — viejo no es lo mismo que equivocado, pero te toca saber sobre cuál de los dos te apoyas.
Las correcciones conservan su historial
Cuando datos mejores reemplazan a una afirmación, la capa antigua queda sustituida en vez de borrada. El registro puede entonces responder a la pregunta que las notas planas no pueden: ¿cuándo aprendimos esto, y qué creíamos antes? Un rastro de revisiones es la diferencia entre unas notas y un registro. Y cuando el almacén guarda dos afirmaciones que no pueden ser ciertas a la vez, el modelo local se da cuenta y te marca el par para que lo resuelvas — en vez de dejar que la recuperación elija una al azar.
Honestidad al recuperar
Cuando nada en la bóveda responde de verdad a una pregunta, el resultado de la búsqueda lo dice — una coincidencia débil se etiqueta en vez de rellenarse con prosa segura. Un asistente capaz de admitir “el registro no lo sabe” vale más para quien investiga que uno que siempre produce algo.
Qué plan hace falta
Toda la cadena de custodia funciona en el plan gratuito, en una máquina. Sync añade la réplica — la biblioteca, el sofá, el archivo con tu escritorio dormido en casa.
Preguntas
¿Puedo traer mis notas actuales?
Sí — apunta la bóveda a una carpeta donde ya guardes Markdown y Varven lee lo que hay. No hay paso de importación porque no hay formato propietario.
¿Qué editor uso con esto?
Cualquiera. La bóveda es Markdown plano con frontmatter — se abre en Obsidian, VS Code o en un editor de texto de 1995. Las ediciones a mano mandan; el índice se reconstruye a partir de los archivos, nunca al revés.
¿Escribe mi prosa?
No. Guarda el registro; tu asistente recupera de él; la escritura y el criterio siguen siendo tuyos.